Parque Natural Posets-Maladeta

Parque Natural Posets-Maladeta

Uno de los espacios naturales protegidos más valiosos de Europa donde la naturaleza se encuentra en estado puro, comprende los municipios de Gistaín, San Juan de Plan, Benasque, Montanuy y Sahún, y ocupan las cabeceras de los ríos Cinqueta, Ésera y Noguera-Ribagorzana.

El parque alberga las cumbres más altas del Pirineo, la mayoría superan los tres mil metros, además de parajes alpinos, bosques de hayas, robles, abedules y acebos con infinidad de cascadas, profundos valles, ibones, morrenas y glaciares, vestigio de su pasado glaciar, del que quedan muestras en el Pico Aneto, Maladeta, Posets y que forman hermosos relieves que caracterizan este paisaje, uno de los últimos paraísos vírgenes de alta montaña.

Más de la mitad de este espacio natural se sitúa a una altura superior a los 1.800 metros. Este es el hábitat de zorros, corzos, sarrios, marmotas, gatos monteses, osos pardos, urogallos, águilas reales y quebratantahuesos.

Iglesia de San Esteban

De origen románico, aunque ha sido profundamente modificado, el templo se sitúa en la plaza del pueblo de Sin y ofrece una estampa típica de las iglesias de montaña: tejado de pizarra muy pendiente para evitar el cúmulo de nieve, torreón a los pies y pequeño cementerio adyacente. El interior de esta iglesia del siglo XVI, de nave única a la que se le han añadido capillas laterales intercomunicadas, alberga una cripta recientemente restaurada, así como los restos momificados de Pedro Falceto, más conocido como Tiburcio.

Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido

Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido

Conjunto paisajístico protegido que muestra una orografia plagada de contrastes: paisajes de extrema aridez dominados por los gigantescos macizos calcáreos de Monte Perdido, desde el que emergen a modo de brazos los verdes valles de Ordesa, Añisclo, Escuaín y Pineta, recorridos respectivamente por los ríos Arazas, Bellos, Yaga y Cinca; el Cilindro de Marboré y Soum de Ramond o Pico Añisclo.

Aquí conviven una gran variedad de especies de flora y fauna como la perdiz nival, el quebrantahuesos o la endémica rana pirenaica; que habitan entre extensos pastizales, frondosos bosques de hayas y abetos, violentas cascadas y pacíficos ibones, profundos cañones, barrancos y glaciares.

A este espléndido mosaico de ecosistemas y paisajes, se suma un mundo subterráneo que convierten a Ordesa en un lugar excepcional de extraordinaria belleza.

Museo de la Bruja

Museo de la Bruja

El pueblo de Tella, uno de los lugares preferidos por las brujas para celebrar sus aquelarres y hechizos, acoge hoy en día un museo, ubicado en la antigua Casa de la Maestra dedicado a la bruja donde se recogen diversas historias relacionadas con la habitual presencia de brujas en la población, y hasta se tiene constancia de la Danza d’as Bruxas que todavía se baila en el pueblo.

En la Casa de la Bruja de Tella nos adentraremos en el mundo mágico del Pirineo y la etnobotánica del Alto Aragón, mediante unos paneles explicativos que nos hablan del mundo de la brujería, las plantas y su uso, así como leyendas de la zona, elementos protectores que utilizaban las gentes del entorno, el significado que tenían para el hombre elementos naturales como el agua o las tormentas; y leyendas sobre la formación de montañas como Monte Perdido y la Brecha de Rolando.

Museo del Oso

Museo del Oso

La Casa del Molino de Tella acoge un espacio interpretativo que permite conocer una especie que se extinguió hace 12.000 años, y las excavaciones que se llevaron a cabo durante los años 1994 y 1995 en un yacimiento de la zona datado de hace 30.000 años, y en las que se encontraron más de 5.000 restos. El recinto donde se ubica el museo está presidido por una reproducción del esqueleto de este plantígrado de tres metros, y a lo largo de la visita podremos contemplar dos reproducciones de osos ambientados en el paisaje en el que habitaban y junto con la fauna con la que convivían, así como unas vitrinas que albergan las piezas de mayor interés encontradas en el yacimiento: un cráneo de macho adulto, mandíbulas, dientes, vértebras, fémur… La visita se complementa con la visita guiada a la Cueva del Oso Cavernario.

Dolmen de Tella

Dolmen de Tella

Conocido también como Losa La Campa o Piedra Vasar, se trata de un importante símbolo funerario perteneciente al neolítico, que se encuentra a la izquierda de la carretera de acceso a Tella.

Un sendero señalizado nos llevará a una pradera donde se erige este sepulcro megalítico compuesto por una losa de cubierta y otras seis verticales que forman una cámara simple rectangular, con abertura orientada al sureste y una pequeña losa a modo de entrada. Situado a 750 metros del pueblo y a una altitud de 1250 metros, el dolmen se utilizaba hace unos años para guardar los aperos de labranza, hasta que se realizaron excavaciones arqueológicas en los años 50 y 70 que dieron como resultado el descubrimiento de huesos descompuestos y un punzón de hueso.